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CALAMBRES MUSCULARES
Cuando el calambre aparece durante el ejercicio físico, se debe a que la renovación de oxígeno en la musculatura es insuficiente. Este tipo de calambre se da con frecuencia entre los deportistas que comienzan. Cuando las arterias no se dilatan con la rapidez necesaria o cuando no sabemos adaptar nuestra respiración al ritmo del ejercicio físico, el músculo acaba acusando la deficiencia de oxígeno y pierde su capacidad de relajación, llegando entonces el calambre.
A veces se producen calambres durante el ejercicio físico en deportistas que están bien entrenados y que no trabajan nunca hasta llegar al agotamiento. En éstos casos el calambre suele deberse a un desequilibrio de sales minerales en el organismo, ya sea por exceso o por defecto (Normalmente calcio, sodio, magnesio o potasio.)
Cuando los calambres aparecen tras una intensa sesión de ejercicio físico, casi siempre se deben a falta de hidratación. La única solución para prevenir éste tipo de calambres es tomar un poco de agua antes de comenzar el entrenamiento y bebiendo pequeñas cantidades de líquido durante el esfuerzo físico.
Se pueden identificar dos tipos de calambres musculares asociados al ejercicio:
Calambres por sobrecarga y fatiga muscular.
Calambres por deshidratación y/o pérdida de sodio.
El calambre por sobreesfuerzo muscular es un calambre localizado mientras que el calambre por deshidratación y/o deficit de sodio es menos localizado, se presenta como espasmos intermitentes en un músculo o grupo muscular.
Los calambres por sobreesfuerzo se pueden aliviar con estiramiento pasivo, masaje, contracción activa del músculo antagonista.
Los calambres por deshidratación y/o pérdida de sodio se pueden revertir consumiendo una solución alta en sodio, por ejemplo 500 ml de bebida deportiva (Gatorade, Powerade, etc.) con media cucharadita de sal.
Los masajes y la aplicación de hielo pueden ayudar a aliviar la molestia mientras el cuerpo absorbe el líquido salado.
Durante el ejercicio físico se pierden entre 3 y 10 veces más sodio que potasio por el sudor, por eso es importante reponer el sodio.
En los deportes de resistencia como el maratón se han identificado factores de riesgo como un alto índice de masa corporal, hábitos irregulares de elasticidad, historia familiar de calambres, alta intensidad de entrenamiento, entrenamiento de larga duración, carrera en colinas y fatiga muscular precoz.
Ante la presencia de calambres musculares, se deberá intentar realizar ejercicios de elasticidad en los músculos afectados, manteniendo la posición de alargamiento hasta que ceda la contractura, retornando el músculo a su posición en forma que no reaparezca el calambre. Al mismo tiempo se debería dar soporte al atleta colocándolo en un área fresca y proveerle fluidos de rehidratación oral.
Es importante tratar de prevenir los calambres. Esto se puede lograr recomendando a los atletas que estén bien acondicionados para la actividad deportiva que realizan, que realicen ejercicio de flexibilidad en los músculos que hayan sufrido calambres previamente, que mantengan una adecuada nutrición (carbohidratos y fluidos) para prevenir la fatiga muscular durante el ejercicio y de ser necesario que reduzcan la intensidad y la duración del esfuerzo.