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ESTANCAMIENTO EN EL RENDIMIENTO
Son muchos los corredores que después de meses o años de entrenamiento se estancan en su evolución. Algunos, incluso, incrementando más la intensidad y el número de kilómetros. Esto le ocurre mucho a los que se han iniciado recientemente en la carrera a pie o a los que corren sin demasiadas pretensiones. Muchas y variadas pueden ser las causas y fáciles las soluciones.
Una de las principales causas de estancamiento entre los mismos la falta de fuerza muscular. No es la única, pero sí la más importante. Otras causas son el exceso de entrenamiento, la falta de descanso entre sesiones, el exceso de intensidad en los ritmos de carrera, la falta de elasticidad, la poca hidratación, el exceso de ambición, la impaciencia o la no planificación del entrenamiento.
Causas que pueden estancar el entrenamiento.
Excesos en la distancia. Puede provocar tendinitis si no se hacen de forma gradual y progresiva. No aumentes en más del 10% los kilómetros que corres de una semana a la siguiente.
Sesiones de gran intensidad. Sólo se consigue lo contrario de lo que se busca, sobre todo en corredores con poca experiencia y sin una base importante de fuerza, potencia y resistencia.
Defectos de calentamiento antes de entrenar. Si se estira demasiado fuerte en frío se pueden producir desgarros musculares. Por prisas o por desidia se suelen eliminar partes del entrenamiento que sirven para calentar y se empieza demasiado fuerte a entrenar, lo que hace fácil sufrir distensiones musculares.
Abusar de los entrenamientos sobre superficies inadecuadas. Correr en exceso sobre superficies duras, como el asfalto o el cemento, da lugar a problemas de rodilla o de talón. También puede ocurrir lo contrario, si corres en exceso sobre superficies muy blandas, como la arena, aumentan las lesiones de tobillo debido a la inestabilidad del terreno.
Las exigencias a las que se somete el cuerpo son mucho mayores que en los entrenamientos, lo que implica mayor riesgo de lesión.
Falta de recuperación. Si no se tienen en cuenta los horarios de trabajo y la disponibilidad de tiempo de cada uno y no se descansa lo suficiente, se puede llegar al agotamiento muscular y si no se para, a una lesión segura.
Falta de recuperación tras una lesión. No hay que caer en ese estado de ¨síndrome de abstinencia del corredor¨, que induce a querer recuperarse en seguida. Si no se está totalmente recuperado es seguro que se volverá a lesionar con el riesgo de hacer crónico el problema.
Las malas posturas pueden provocar lesiones. Sólo hay que prestar un poco de atención para evitarlas, ya sea en casa, en el trabajo o por la calle. De realizar bien estas operaciones, aparentemente sencillas, a hacerlas mal, puede surgir una lesión o molestos dolores.